25 Entrevistas en profundidad
25.1 El arte de callarse
Las entrevistas son la herramienta estrella de la investigación cualitativa. También son la más subestimada: mucha gente cree que sabe entrevistar porque sabe conversar. No es lo mismo. Una conversación busca reciprocidad; una entrevista busca comprensión. Kvale & Brinkmann (2015) describe al entrevistador como un artesano que combina técnica con sensibilidad — no es algo que se improvisa.
25.2 Tipos
- Estructurada: Preguntas predefinidas, en orden fijo. Es casi una encuesta oral. Útil para comparar respuestas entre participantes.
- Semi-estructurada: Tienes una guía de temas y preguntas, pero puedes improvisar, profundizar, reordenar. Es la más usada y la más recomendable para investigación cualitativa.
- No estructurada o en profundidad: Conversación guiada por unos pocos temas generadores. Máxima flexibilidad, máxima exigencia para el investigador.
25.3 La guía de entrevista: no un cuestionario, un mapa
Una buena guía de entrevista semi-estructurada tiene:
- Pregunta de apertura (fácil, narrativa): “Cuéntame sobre tu experiencia como docente en esta escuela.”
- Preguntas temáticas (los temas centrales de tu investigación): “¿Cómo describirías la relación con los padres de familia?”
- Preguntas de profundización (listas para cuando aparezcan temas interesantes): “¿Puedes darme un ejemplo concreto?” “¿Qué quisiste decir con…?”
- Pregunta de cierre (abierta): “¿Hay algo que no te pregunté y que crees importante que sepa?”
Lo que la guía NO es: una lista de 40 preguntas que lees una por una mirando tu hoja en vez de al entrevistado.
25.4 El error del entrevistador novato
El error número uno del entrevistador novato es hablar demasiado. Tu trabajo no es compartir tu opinión, demostrar lo que sabes, o llenar silencios. Tu trabajo es escuchar.
Reglas de oro:
- Pregunta, escucha, repregunta. Los silencios no son incómodos; son productivos. El entrevistado está pensando. Déjalo.
- No juzgues. Si alguien te dice algo que te parece terrible, tu cara no puede reflejarlo. Eres investigador, no juez.
- Profundiza. “¿Podrías contarme más sobre eso?” es tu mejor amiga. “¿Cómo así?” “¿Y eso qué significó para ti?”
- Graba, con permiso. Tomar notas mientras entrevistas es como conducir mirando el celular. Graba y transcribe después.
- No asientas demasiado. Si dices “ajá, sí, claro, exacto” después de cada frase, estás validando selectivamente. El entrevistado dirá más de lo que tú validas.
25.5 Sesgos del entrevistador
Nadie es neutral. Pero puedes ser consciente de tus sesgos:
| Sesgo | Descripción | Mitigación |
|---|---|---|
| Sesgo de confirmación | Oyes lo que quieres oír | Graba todo, codifica con otro investigador |
| Efecto del entrevistador | Tu género, edad y clase social influyen en las respuestas | Reconócelo en tus limitaciones |
| Preguntas inductivas | Guías la respuesta sin darte cuenta | Revisa tu guía: ¿hay preguntas que sugieren la respuesta? |
| Sesgo de cortesía | El entrevistado dice lo que cree que quieres oír | Preguntas indirectas, triangulación |
- Escribe tu guía de entrevista semi-estructurada: apertura, temas, profundización, cierre.
- Haz una entrevista de prueba y grábala. Escúchala completa. Cronometra cuánto hablas tú y cuánto habla el entrevistado. Si superas el 20%, tienes un problema.
- Identifica en tu guía las preguntas que sugieren una respuesta. Reescríbelas.